El culebrón entre McLaren y Ferrari continúa.
Ayer 5 de septiembre, la FIA anunciaba que citaba de nuevo a la escudería McLaren ante el Consejo Mundial para que contase el presunto espionaje al equipo Ferrari.
También, un testigo acusaba a Nigel Stepney, ex ingeniero de Ferrari, de sabotear "con polvos blancos", los vehículos de Felipe Massa y Kimi Raikkonnen. Hoy, unas declaraciones hechas de éste al diario italiano ''La Repubblica'' vuelven a poner a McLaren en el punto de mira. Stepney confiesa que se reunió en Barcelona con Mike Coughlan, jefe de diseño del equipo McLaren.
"Sólo fue un intercambio de opiniones con una persona que respeto" ha declarado Nigel Stepney. Afirma que mantuvo una reunión con Mike Coughlan, jefe de diseño de McLaren, para tratar temas técnicos del cavallino rampante. Stepney aclara que "simplemente hubo intercambio de opiniones" con una persona con Coughlan.
Esta misma confesión puede ser una nueva prueba que ha provocado que la FIA vuelva a llamar a Mclaren. La nueva reunión se ha fijado para el 13 de septiembre en la ciudad de París y podría acabar con sanciones para el equipo McLaren, desde la pérdida de puntos hasta la expulsión del Mundial.
Stepney está acusado de haber sido el que facilitó información a Coughlan un dossier de 780 páginas sobre los monoplazas de Ferrari. Tras el escándalo, el primero fue despedido y el segundo, suspendido. En su carta a la FIA, el ex mecánico de los bólidos rojos indica que discutió una nueva adición a la parte inferior del F2007 porque quería "evaluar la reacción de McLaren". "Me reuní con Coughlan en Barcelona, pero no le facilité los diseños del F2007, éstos me fueron robados desde dentro de Ferrari", escribió Stepney, según el diario italiano. La Repubblica también informa que Coughlan envió igualmente una carta a la FIA explicando su posición y que se reunió con Stepney recientemente para asegurarse de que sus misivas no contenían nada conflictivo.
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