Las piezas van encajando poco a poco y el futuro de Fernando
Alonso empieza a tomar una clara dirección. La aparente calma tensa que se
vive estos días contrasta con las marejadas e intrigas que se avecinan en
las próximas semanas dentro de este deporte.
El entorno de Fernando Alonso
aguarda pacientemente para decidir su futuro y, mientras tanto, observa
con mucha atención las maniobras que se están produciendo en uno de los
equipos más importantes de la parrilla de salida. Porque ayer Ferrari
sorprendió con la decisión que tomó su presidente, Luca di Montezemolo, al
relevar de su cargo a Jean Todt, máximo responsable del equipo en la
última década y «culpable» directo de los triunfos que han conquistado
junto a Michael Schumacher y el propio Kimi Raikkonen esta temporada. El
francés estaba convencido de que en 2008 todavía sería la cabeza visible
del proyecto, pero sus relaciones con Montezemolo no son las mejores y el
mandamás de Ferrari confirmó ayer lo que era un secreto a voces. Todt se
«jubila» de la Fórmula 1, al menos dentro de la «scuadra» transalpina,
porque todavía se desconoce cuáles serán sus funciones dentro de la
fábrica, si es que finalmente continúa unido a ellos. Su puesto lo toma
Stéfano Domenicalli, un ingeniero italiano que ha aprendido mucho junto a
ellos en el muro de «boxes» y que ahora es el hombre de confianza del
presidente.
Con la pérdida de poder que sufrirá Todt, Fernando
Alonso ve el camino hacia Ferrari (en 2008 o la próxima temporada) un poco
más despejado porque el «pequeño» francés era un completo enemigo para el
asturiano, pues defendía la posición de Massa. El brasileño tiene contrato
en vigor hasta 2011 pero, sin duda, una vez que su gran valedor ha quedado
fuera de combate, cualquier cosa puede ocurrir. Montezemolo no esconde su
admiración por Alonso y, en Italia, no falta quien afirma que esta
decisión significa todo un «puñetazo en la mesa» del gran jefe, que ve
necesario un cambio radical en la cúpula de la escudería.
El enfado de Montezemolo no es nuevo. El caso del
espionaje ha sido la gota que ha colmado el vaso, porque el instigador de
toda la trama fue Nigel Stepney (la persona que filtró a McLaren el famoso
dossier), hombre que disfrutaba de la confianza total de Ross Brawn, y a
la vez de Jean Todt, algo que Montezemolo no ha podido tolerar porque no
admite que hayan permitido tanta vulnerabilidad en torno a Ferrari. Pero
en todo este enredo, lo curioso es que ayer, Ross Brawn confirmó que se
marcha a Honda, lo cual significa la total ruptura de Montezemolo con el
grupo técnico que le dio tantos éxitos.
Así las cosas, y
con Felipe Massa sin nadie que le apoye, Alonso está más cerca de Ferrari…
o de Honda, porque el piloto español necesita a un hombre como Brawn para
resucitar al equipo japonés. En el entorno del piloto asturiano ya
avisaron de que al menos hasta dentro de una semana o incluso más no
habría nada que comunicar, aunque quizá, una vez que las piezas encajan y
el círculo poco a poco se va cerrando, los acontecimientos se pueden
precipitar mucho antes de lo esperado.
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