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William Hill, la conocida casa de apuestas ,
basa parte de sus ganancias en la fórmula 1, igual que muchas otras firmas
que han surgido por medio de internet. No es de extrañar, por tanto,
que a partir de ahora, además de apostar sobre los resultados de los GP
y del campeonato, introdujera asimismo una 'cotización' sobre el futuro
de Fernando Alonso.
Fernando Alonso tiene aún contrato en
vigor con McLaren este año, el próximo y lo más seguro –al menos una
opción– para 2009. Aunque surge un nuevo punto de vista que le situa con colores distintos
a los de las 'flechas de plata' en un futuro muy inmediato, recordando sin
ir más lejos el odio que se profesaban Alain Prost y Ayrton Senna
cuando fueron compañeros precisamente bajo la tutela de Ron Dennis. Un
Ron Dennis que puede vanagloriarse de que aquellos dos años fueron de
grandes éxitos para su equipo, aunque hace muy poco esperaba “que un enfrentamiento de
tal género no se repitiera” con Fernando Alonso y Hamilton.
Fernando Alonso
ha pasado de manifestar lo que piensa en forma de crítica fuerte, a la más fina ironía. Pero Fernando Alonso no es de los que oculta lo que es un secreto a voces, ni de
los que se pliega al lenguaje de lo políticamente correcto que domina
en la Fórmula 1.
Sin
tapujos, Fernando Alonso explica lo que hay –aunque pueda guardarse, como todos,
algún secretillo– y lanza avisos al equipo o utiliza las palabras en
busca de mayor motivación e implicación.
Lo que se puede sacar la conclusión de todo esto es que Fernando Alonso no está a gusto con su equipo, no
se siente lo suficientemente arropado –a pesar de las cazadoras,
sudaderas, jerseys y forros polares que dice llevar– y discrepa de
algunas de las decisiones que se toman tanto en el fondo como en la
forma. “Aunque no me quejo”, recalca siempre, reflejo de la realidad
que percibe.
Por todo ello se acumulan las apuestas de un rápido cambio de aires, pese a que el piloto ha
afirmado repetidamente que “cumpliré mi contrato”. Desde luego, llegado
el caso, Ron Dennis pondría todos los impedimentos posibles para que
Alonso se fuera a Ferrari, no tanto para no tener un gran piloto como
rival como por el enfrentamiento directo y casi personal que hay entre
Dennis y Jean Todt.
La pista queda por otra parte
definitivamente rota por la resurrección de Kimi Raikkonen. Ahora, tal y
como están las cosas, Ferrari no daría puerta al finés y tampoco
Felipe Massa se la merece.
Los otros destinos serían el
retorno a Renault –Flavio Briatore, a pesar de la traición, lo acogería
con los brazos abiertos, todo es cuestión de negociar– donde Fisichella
no está rindiendo como se esperaba y se halla con un pie fuera, y
Kovalainen tiene dificultades para afianzarse. Pero también es un
equipo que debe recuperarse después del bajón que ha coincidido con la
marcha del campeón. O BMW, que todavía no ha confirmado a Heidfeld y,
hoy por hoy, es el equipo con mayores posibilidades de crecimiento
aunque Mario Theissen está muy contento con el redimiento de sus
pilotos.
Fernando Alonso es un hombre de sorpresas.
Anunció de sopetón y con un año de antelación su pase a McLaren. Ahora,
en el momento menos pensado puede sorprendernos. En el fondo, es un
ganador: corre para ganar –es su única 'fidelidad', de ahí sus
problemas en McLaren– y hoy por hoy, salvo la opción de Ferrari, no hay
ningún otro equipo que puede garantizarle un coche realmente
competivivo y con capacidad para una rápida evolución
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