¿Cuál es la historia verdadera de cómo se desveló la existencia de los e-mails
entre Pedro de la Rosa y Fernando Alonso?
No será fácil averiguarlo.
Hay un hecho irrefutable. El primero que desveló su existencia a la
Federación Internacional del Automóvil (FIA) fue Ron Dennis. Lo hizo
tras mantener una tensa reunión con Fernando Alonso el domingo por la
mañana en el Gran Premio de Hungría, en la que el español le amenazó
-según la versión de Dennis, desmentida por Alonso- con mostrar a la
FIA unas informaciones que tenía sobre el asunto del espionaje de
McLaren a Ferrari.
Sin embargo, la transcripción completa de todo lo que se habló en el
Consejo Mundial del pasado día 13 -difundida ayer por la FIA- aportó
más información al respecto. Algunos datos no hacen más que confirmar
lo que el propio Dennis había comentado ya en sus apariciones públicas
el pasado fin de semana en Spa. Pero otras llevan el asunto más lejos.
Dennis aseguró ante el Consejo que, tras la tensa reunión con Alonso,
llamó de inmediato a Mosley y que éste intentó calmarle. Pero que
cuando Alonso se retractó unas horas después de todo lo que había
dicho, volvió a llamar al presidente de la FIA y le pareció que éste no
daba importancia al asunto. "Max se mostró comprensivo y me dijo cosas
que ahora son irrelevantes y que me hicieron pensar que podía estar más
que tranquilo, a pesar de haber compartido aquella información con él".
No
pasó nada en las siguientes semanas, pero el 28 de agosto, Fernando
Alonso, Pedro de la Rosa y Lewis Hamilton recibieron una carta
amenazadora de la FIA en la que se les instaba a mandar toda la
información que tuvieran relacionada con el caso de espionaje. ¿Qué
había ocurrido entretanto? Durante el juicio de la FIA, Nigel
Tozzi, uno de los abogados de Ferrari, ofreció una versión de la
historia, desconocida hasta ahora. Primero insinuó que Alonso había
mostrado información a alguien y éste a Mosley, algo que Dennis dijo
desconocer pero citó un nombre: "Lo único que sé es que Ecclestone dijo
que había visto algo en español y que lo envió a Mosley". Después llegó
la reflexión crucial de Tozzi a Dennis: "Si Alonso no hubiera mostrado
los documentos al señor Ecclestone, y éste no hubiera alertado al señor
Mosley, que luego mandó la carta a los pilotos, no habríamos tenido
ningún conocimiento de estos e-mails, ¿cierto?"
Lo que
Tozzi estaba afirmando -y no fue desmentido ni por Ecclestone ni por
Mosley, que estaban en la reunión- era que, al final, todo había
adquirido trascendencia porque Alonso había mostrado la información que
poseía a Ecclestone y éste se la había hecho llegar al presidente de la
FIA. Sólo después, Mosley mandó las cartas a los pilotos de McLaren.
Esta
versión, sin embargo, fue ayer desmentida en todos sus términos por el
entorno de Fernando Alonso. Según aseguran, Alonso se había olvidado
por completo de los e-mails y del mundo de la F-1 durante esos
días, más que nada porque estaba de vacaciones. Y, según esas mismas
fuentes, no volvió a revisarlos hasta que recibió la carta conminatoria
de la FIA.
Lo que Dennis respondió a la pregunta de Tozzi aportó
más bien poco. "El hecho simple y llano es que esta información no
existía para mí, porque Alonso se retractó y no me la mostró.
Simplemente, llamé a Max [Mosley] para decirle que se había retractado
y que se había calmado", concluyó Dennis.
Sin embargo, todo
indica que Dennis quedó en evidencia en varias ocasiones durante el
Consejo Mundial. La más flagrante llegó cuando el abogado de Ferrari,
Tozzi, leyó una carta escrita por uno de los pilotos de la escudería
italiana, Kimi Raikkonen, en la que el ex piloto de McLaren aseguraba
que en su etapa en el equipo británico, entre 2002 y 2006, la escudería
"escuchaba de forma rutinaria las transmisiones por radio de los otros
equipos". Dennis se vio tan sorprendido por lo que escuchaba que
respondió: "¿Durante qué años? Tendría que pensarlo".
A estas
alturas, y después de comprobar en la transcripción de la FIA cómo la
información circulaba a raudales en el seno del equipo McLaren, son
pocos los que creen todavía que Dennis no sabía nada del espionaje a
Ferrari. En el informe, incluso se afirma que, a principios de
temporada, Coughlan puso a trabajar a uno de sus ingenieros, Chris
Lewis, sobre el balance del sistema de frenos del McLaren para que
investigara en base a las informaciones que había recibido de Ferrari.
Sin embargo, Lewis confesó que su equipo había utilizado un sistema
parecido en los años 2001 y 2002.
Otro aspecto que también se ha
puesto en entredicho es que Lewis Hamilton no supiera nada sobre el
asunto de espionaje, tal y como comunicó a la FIA en su respuesta al
requerimiento de Max Mosley. Según algunas informaciones, la federación
habría iniciado pesquisas para investigar si realmente el inglés no
estaba al tanto de nada. En el Consejo Mundial, Mosley pidió que se les
retiraran los puntos a Hamilton y a Alonso. No lo hicieron porque no
lograron demostrar que la información recibida hubiera sido copiada por
McLaren.
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