Denis Chevrier, Director de
Operaciones de Motor del ING Renault F1 Team, afirma que las sólidas e
históricas relaciones que existen entre Renault y Elf, han contribuido
de manera decisiva a los progresos del equipo en los últimos años.
Denis, con la normativa de congelación de motores, ¿cómo puede una compañía petrolífera contribuir a aumentar el rendimiento?
Principalmente
mediante el nivel de formulación del aceite y los lubricantes es
posible ganar algunos caballos de potencia. En el primer caso, la
combustión es optimizada de acuerdo a fuerzas especiales como las
revoluciones máximas del motor. En el segundo caso, el papel de los
químicos es encontrar una viscosidad que limite la fricción al máximo.
Pero el lubricante debe contener siempre propiedades antidesgaste
básicas para garantizar la fiabilidad.
¿Cuál de esas dos áreas ofrece más posibilidades para el desarrollo?
Los
aceites deben ajustarse a estándares muy estrictos. De hecho, la
normativa técnica deja muy poco espacio a la innovación, y cualquier
ganancia significativa está totalmente prohibida. Hay un mayor margen
de libertad en el campo de los lubricantes y ahí es donde podemos
conseguir ganar algo de potencia. Sin embargo, estas ganancias son cada
vez más pequeñas y más difíciles de encontrar. Pero de todos modos
pueden marcar la diferencia y toda evolución por pequeña que sea es
importante.
La sociedad Renault-Elf no es muy frecuente en la historia de la competición, ¿constituye una ventaja?
Sin ninguna duda. La relación histórica que vincula a Renault
y a Elf está basada en un mismo enfoque técnico, una filosofía común y
una total transparencia y confianza. Las regulaciones cada vez nos
ponen las cosas más difíciles y es una gran ventaja contar con un socio
como Elf. En el pasado, cada evolución de motor
se acompañaba con una específica formulación de lubricante. Era un
sistema independiente en el que un parámetro conducía a otro. Hoy, una
de las variables de este sistema está congelada, ya que la
especificación técnica del motor V8 no puede evolucionar más. El efecto
de trinquete ya no existe, con lo cual, las mejoras son cada vez más
difíciles de encontrar.
¿En qué otras áreas pueden las compañías petrolíferas ayudar a encontrar rendimiento?
Además
de aceite y lubricantes, Elf suministra la grasa de la transmisión, el
aceite de la caja de cambios o de freno, el líquido refrigerante... Si
consigues ganancias en todas estas áreas, aunque sean pequeñas, puedes
conseguir un progreso muy significativo. Pueden ser determinantes y
marcar la diferencia, porque hoy en día las diferencias son mínimas y
una milésima de segundo puede ser vital por ejemplo en la calificación.