|
08-12-2007 As
Fernando Alonso ha vuelto. Alonso ayer reapareció en la gala
de la FIA en Mónaco y presentaba una melena bastante crecida y que recuerda
mucho a la de su estancia en el equipo de Renault hace una temporada. La misma melena que se cortó por amor a
McLaren. Fernando Alonso acudió junto a su pareja, Raquel del
Rosario, para recoger el premio reservado al tercer clasificado en el
Mundial. Y se reencontró con el campeón, Kimi Raikkonen, y el segundo,
Lewis Hamilton. Con su nuevo look que recuerda al de antaño el
bicampeón anhela devolver la escudería francesa a la senda del triunfo.
Se antoja muy difícil, la verdad. De momento, ayer Renault y Fernando Alonso
cerraban los últimos flecos de la negociación, tal y como reconoció un
portavoz del equipo a la agencia AFP: "Tenemos contactos con Alonso. Se
están llevando a cabo negociaciones que no han concluido todavía". Es
la primera vez en un mes que se reconoce algo así.
El entorno de Fernando Alonso afirma que aún no se ha cerrado el acuerdo,
pero desde la marca se insiste en que el anuncio podría producirse el
próximo lunes. Veremos. En cualquier caso, Renault se
encontrará Fernando Alonso difiere en algunos aspectos del que dejó a finales
de 2006. Su ingeniero de pista ya no será Rod Nelson, que se marchó a
Williams. No es una pérdida que le moleste demasiado, nunca le
encandiló con su trabajo. Alan Permane puede ser su nuevo técnico de
pista. La decisión corresponderá, en cualquier caso a Pat Symonds, el
jefe de ingeniería y mano derecha de Flavio Briatore.
Sigue Bob Bell, el director técnico que coordinó la creación de los
exitosos R25 y R26. Y el fallido R27. Un monoplaza mal parido por
errores en los cálculos del túnel de viento. Este ingeniero inglés le
ha prometido a Briatore un coche ganador para 2008 el r28, en el que están
trabajando desde mayo. Los datos en el túnel de viento de Enstone son
prometedores. Se ha trabajado mucho en el reparto de pesos,
radicalmente distinto y mucho más volcado en la parte delantera del
coche. Los dos mayores problemas a los que se enfrentará Fernando
respecto a su anterior etapa serán la falta de Michelin (la marca gala
trabajaba volcada con el equipo de casa) y que el coche deberá intentar
adaptarlo a su pilotaje lo más rápido posible.
Uno de los grandes ausentes de la gala de ayer fue Michael
Schumacher, homenajeado el año pasado por su carrera deportiva. El
alemán estuvo rodando por la mañana en Jerez, donde mostró indiferencia
a la posibilidad de que Alonso vuelva a Renault: "Es una historia que
no conozco y no puedo comentar nada". El alemán, por cierto, negó que
vaya a desarrollar el nuevo Ferrari: "Yo no creo que vaya a ser el
encargado. Serán los pilotos oficiales los que lo hagan. Yo sólo
ayudaré con mi opinión si me lo piden".
Durante la cena de gala previa a la entrega de premios, la estrella
asturiana pudo verse con Flavio Briatore y también con Ron Dennis. El
inglés anheló por un momento la buena relación que el italiano conserva
con el que puede convertirse de nuevo en su piloto. Ron, como es obvio,
cenó junto a Lewis y su padre. Alonso no estuvo solo como protagonista
español de la noche. Carlos Sainz recibió el trofeo que le corresponde
como ganador de la Copa del Mundo de raids.
|