Publicado el miércoles 23 de enero del 2008
Había colas para entrar en el circuito de Cheste y es que los valencianos quisieron aprovecharque era día festivo –San Viçens– y qiue encima lucía el sol para acercarse a ver los entrenamientos de
Fernando Alonso, y mostrarle así su apoyo y a la vez abuchear a McLaren.
"Nunca en un test se había dado cita
tanta gente", dijo Julián García, el que es el director del circuito al ver todo
el lateral derecho completamente abarrotada de gente. Más de 30.000 espectadores, incluso rozando
los 35.000.
Un baño de multitudes del que no se privó
Francisco Camps, el presidente de la Generalitat, que acudió al
circuito acompañado de Flavio Briatore y Alejandro Agag.
Camps
tiene previsto presentar esta misma tarde a los reponsables de las escuderías
el G.P. de Valencia del 24 de agosto, en circuito urbano en Valencia, y tener un
primer intercambio de impresiones.
Las primeras entradas
para el circuito de Valencia ya saldrán a la venta a finales del mes de febrero en las agencias de El Corte
Inglés y Bancaja. "Esto es un avance de lo que se podrá ver el 24 de
agosto en el GP. Jóvenes, mayores y niños se han volcado en uno de los
mayores espectáculos deportivos que se pueden contemplar hoy día. Estos
acontecimientos son un ejemplo de la Comunitat Valenciana", comentó Camps.
Briatore
lo felicitaba. "Toda la región de Valencia y la gente que trabaja en el
circuito está haciendo un trabajo excepcional, incluido el presidente y
Rita (Barberá). Son dos que tienen lo que hay que tener. Aquí los
políticos prometen y cumplen, y normalmente los políticos, al menos en
'nuestra casa', prometen y no cumplen. Han hecho un trabajo excepcional
con la Copa América, y lo harán también con la F1".
Pero no todos los aficionados pensaban igual. Piensan que la mayor parte de las
100.000 localidades previstas en el circuito urbano en Valencia se venderán fuera de Valencia y en todo caso los
precios serán excesivamente elevados para la gente de a pie porque las características del circuito urbano, que no tiene ninguna 'tribuna natural', hace muy difícil que exista una
'pelousse', con un precio más asequible. Jorge Martínez Aspar, pieza clave
de la organización, estimaba que la entrada más barata estará "sobre
los 200 y pico euros y las más caras algo por encima de los 400"