Publicado el viernes 18 de Enero de 2008
Fernando Alonso ayer viajó
a la sede del equipo Renault F1 en Enstone para moldearse un asiento a medida
del nuevo coche R28. Lo que en principio parece una tontería tiene una tremenda
importancia para el confort del piloto durante la conducción, para evitar cansancios inútiles
que acaban afectando al rendimiento en pista de los pilotos.
Entrar en un
coche de Fórmula 1 es todo un ritual. Muchos aficionados se sorprenden de lo
complicado que parece, pero todavía más cuando contemplan la minúscula
apertura del copkit, por la cual parece imposible que pueda pasar. Normal que la
estatura de los pilotos de fórmula 1 sea más bien escasa. Tan menudo
es todo que los pilotos deben sacar el volante para poder entrar y salir del coche. A los ingenieros posiblemente les gustaría mucho más que este hueco aún fuera más
pequeño, pero existen dos restricciones importantes: las medidas
mínimas y que en caso de incidente el piloto sea capaz de salir del
coche por sí solo en menos de 6" como medida de seguridad.
Esta posición y el calor reinante en en el
cockpit –en ocasiones más de 60º– pone a dura prueba la resistencia de
los pilotos de Fórmula 1 y requiere su preparación específica para evitar rampas y
otras molestias. Pero esto es sólo una parte de la cuestión. la segunda es el
asiento del piloto, que debe amoldarse al piloto como si fuese una segunda piel para que quede sujeto firmemente y a la vez ofrecer la máxima movilidad de los
brazos del piloto.
La sujección del asiento es vital. Evita que el
tronco de los pilotos deban encajar las secuelas de la fuerza centrífuga –el
cuello y la cabeza es la única parte que no va sujeta por razones
obvias, y ya ven el cuello que tienen los pilotos–. Si la sujección es
imperfecta, hombros, costados y caderas irán golpeando al asiento, el
'trasero' se deslizará y se perderá precisión al accionar los pedales.
Espalda y brazosdeberán hacer fuerza extra para intentar evitar los
movimientos debido a la fuerza centrífuga.
Plástico y espuma
La
realización del asiento e un coche de Fórmula 1 es simple. Una bolsa de plástico se rellena de
espuma y el piloto se sienta sobre ella antes de que se solidifique. Se
acaba de rellenar y espera quieto hasta que se consigue el molde, que
luego pintarán y pulirán los mecánicos.
Una vez hecho, los
mecánicos práctican las aberturas necesarias para que en caso de
incidente grave el piloto pueda ser extraido con el coche junto al
asiento que hace las veces de improvisada camilla. Es vital para
minimizar riesgos de lesiones de columna.
Cada piloto tiene
su cockpit a medida, generalmente más de uno. En ocasiones lo completan
con espuma de absorción en puntos críticos. Por ello, los equipos
dedican tiempo al diseño y posicionamiento de volante, pedales y asiento